Son las fiestas de San Pedro y San Pablo en Burgos. Peñas. Desfiles camino de los toros. Desfiles saliendo de los toros. Danzantes, tetines, gigantones y gigantillos bailando. Tapas. Actuaciones. Verbenas. Y, lo esencial en las fiestas de Burgos: Fuegos artificiales y barracas.
En ninguna de las ciudades en las que he vivido los fuegos artificiales se viven con tanta intensidad. La gente se informa de qué pirotécnica se trata. Valora la cadencia, el sonido, el color y la originalidad. Se junta cada noche para ver la sesión y se aplaude, abuchea o se calla. Este año los de Orense arrasan.
Y las barracas. La pasta que he dejado yo en las barracas. Y la pasta que están empezando a dejar mis hijos... Pero ante las barracas todo se perdona. Al fin y al cabo es San Pedro.
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